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Clínica Vega - Tratamiento Celulitis

Celulitis: solución en la Onda

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La  está entre las principales preocupaciones de las mujeres.

Que levante la mano quien no tenga celulitis. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), entre un 85 y un 98 por ciento de las mujeres tiene celulitis en algún momento a partir de su adolescencia. La piel de naranja suele tener un tacto rugoso, y al presionar con los dedos la marca se queda visible. Métodos hay muchos: cremas, tratamientos estéticos, médicos… El último del que se ha hablado en el último congreso de la Sociedad Española de Medicina Estética es de la tecnología microondas y un nuevo equipo que se llama Onda.

A ninguna nos gusta tener piel de naranja, esos hoyitos que se marcan en el trasero o en los muslos y contra los que luchamos con cremascon aparatos en casa y con algunos tratamientos de estética.

Hace poco se ha celebrado el 34 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Estética y la tecnología microondas se ha postulado como una de las más novedosas para mejorar la celulitis. La energía microondas ya se había utilizado para otras indicaciones, como hiperhidrosis, dolor, inflamación, pero los nuevos equipos que hay en el mercado ya se usan para mejorar la celulitis y reducir la grasa localizada. En concreto, la Onda presentada por la empresa Dekatm trata de la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre las capas subdérmicas profundas. Estas ondas provocan tres efectos: reducción de volumen, mejora de la celulitis y de la .

Está indicada para tratar la celulitis, la flacidez y los acúmulos grasos en zonas localizadas como en brazos, flancos, abdomen, cartucheras, rodillas, etc.

Las ondas de alta frecuencia (coolwaves TM) interaccionan con el tejido subcutáneo provocando daño sobre los adipocitos (que serán eliminados por el sistema linfático, elasticidad sobre los tractos verticales fibrosos de la celulitis (mejorando su aspecto, y dañando los fibroblastos que reaccionan estimulándose y fabricando grandes cantidades de colágeno y elastina con lo que mejora notablemente la flacidez.

Que quede claro que no es un método adelgazante; por eso, no debe realizarse para tratar la obesidad y tampoco se puede usar en personas con alteraciones de la coagulación, trastornos neuropáticos de la sensibilidad: neuralgia post-herpética, neuropatía diabética, etc., quien tenga heridas, infecciones o alteración de la piel en la zona a tratar, quien tome corticoides, tenga varices, haya tenido trombosis o flebitis reciente o lleve marcapasos. Está también contraindicado en personas que hayan tenido una neoplasia en los últimos 5 años, que estén con quimioterapia o tratamientos con esteroides, en pacientes con enfermedades crónicas autoinmunes, infecciosas o metabólicas descompensadas y en el embarazo y la lactancia.

Por eso, cuando se van a realizar estos tratamientos es muy importante acudir a un centro médico para que valore nuestro historial y nos informe sobre cuál es el mejor tratamiento para cada uno.

La incorporación a la vida normal es inmediata, si bien al finalizar la sesión puede aparecer la zona un poco irritada y con sensación de hormigueo, a las 24 horas puede inflamarse y doler un poco, pero son trastornos que remiten en los días siguientes.

Es muy recomendable en las semanas posteriores realizar una dieta drenante, así como tratamientos complementarios. La valoración debe hacerse a partir de las 6 semanas, si bien no es recomendable realizar otra sesión en la zona hasta pasadas de 8 a 12 semanas. El resultado puede mejorar hasta pasados 6 meses.

 

En Clínicas Vega el tratamiento cuesta 140 euros cada zona (de 15×15 cm) para tener resultados óptimos son necesarias de 2 a 3 sesiones.

 

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